Custodia y protección de mascotas en España
Cada vez más personas consideran a sus mascotas como verdaderos miembros de la familia, con emociones, rutinas y vínculos afectivos que merecen respeto y cuidado. Este cambio no solo refleja un cambio cultural: la legislación española también ha evolucionado para garantizar el bienestar y la protección legal de los animales. Ahora los jueces y las leyes reconocen que los animales no son simples objetos, sino seres sensibles que requieren atención, cuidado y protección.
Conocer cómo funciona la custodia de mascotas en casos de divorcio o separación, las obligaciones legales de los dueños y la forma correcta de adoptar o incorporar un animal a la familia es fundamental. También es importante reflexionar sobre la responsabilidad que implica regalar un animal, especialmente en fechas señaladas como Navidad, aunque estos consejos aplican durante todo el año.
Animales como seres sintientes: un cambio legal histórico
Durante décadas, el Código Civil trataba a los animales como bienes muebles, al mismo nivel que un objeto sin emociones o necesidades. Esto implicaba que en casos de divorcio o disputa familiar, la decisión sobre quién se quedaba con la mascota se tomaba como si fuera un objeto sin vida. Sin embargo, con la Ley 17/2021, los animales dejaron de ser considerados cosas y pasaron a ser reconocidos como seres vivos dotados de sensibilidad, con derechos y necesidades propias que los tribunales deben considerar.
Además, las leyes autonómicas de protección animal sancionan el maltrato físico y psicológico, y el Código Penal (art. 337) establece penas para el maltrato o abandono. Esto ha cambiado la forma en que los jueces toman decisiones, priorizando el bienestar del animal y su vínculo afectivo con los propietarios. Por ejemplo, si un gato ha convivido con los niños en una casa con jardín, el juez analizará quién puede garantizar su seguridad y estabilidad emocional, no simplemente quién figura como propietario en los papeles.
Custodia de mascotas en divorcios y separaciones
Con la reforma, los tribunales empezaron a abordar la custodia de animales de manera similar a como lo hacen con los hijos menores: teniendo en cuenta el interés de todos los miembros de la familia y, sobre todo, el bienestar del animal. Esto no significa que exista una “custodia obligatoria” como con los hijos, pero sí que se valoran aspectos como quién cuida al animal, el entorno en el que vive y cómo se distribuyen responsabilidades.
Un ejemplo pionero ocurrió en Madrid en 2021, cuando un juez decidió otorgar custodia compartida de un perro llamado Panda a una pareja separada. El tribunal destacó que el vínculo afectivo con el animal era el factor clave para resolver la custodia, no solo quién aparecía como propietario.
En otro caso, una mujer recibió una indemnización de 600 € porque su expareja había incumplido un acuerdo de custodia compartida de su perro y le impidió verlo durante 10 meses tras la separación; la jueza reconoció que esa privación le había causado un sufrimiento emocional significativo.
Otras Consecuencias legales
En algunos casos, los tribunales permiten la custodia alterna, cuando ambos propietarios pueden garantizar cuidados adecuados y horarios compatibles. Esto permite que un perro o gato mantenga la relación con ambos dueños sin comprometer su bienestar. Si los propietarios llegan a un acuerdo amistoso sobre la custodia, los tribunales suelen respetarlo, reconociendo la cooperación como un factor positivo que reduce el estrés del animal.
Las decisiones no solo afectan a dónde vive el animal, sino también a quién corresponde asumir sus gastos. En algunos casos judiciales se ha establecido que, además de la custodia, uno de los ex cónyuges debe pagar una pensión mensual para el mantenimiento de la mascota, compartiendo los gastos veterinarios o de alimentación cuando procede, lo que muestra una evolución hacia considerar económicamente al animal dentro de las obligaciones familiares.
En otros fallos referidos por abogados de familia, se ha acordado un reparto de gastos —por ejemplo, pagar 20 € al mes por animal o compartir al 50 % los costes del veterinario— además de precisar responsabilidades sobre quién corre con las cargas diarias.
Además, la nueva regulación no solo redefine la custodia de las mascotas: también influye en otros ámbitos del derecho familiar. Diferentes asociaciones de abogados han señalado que una persona condenada por maltrato animal puede perder la custodia de sus hijos menores en caso de divorcio o separación, ya que el maltrato animal se considera un indicador de comportamientos violentos más amplios dentro de la familia.
En algunos lugares, como Cataluña, incluso se prevé que el maltrato animal pueda ser motivo suficiente para retirar la custodia de menores —reforzando la idea de que cuidar de un animal es parte de la responsabilidad integral de una familia.
Obligaciones diarias de los propietarios
Ser responsable de una mascota no se limita a darle cariño: existen obligaciones legales que todo propietario debe cumplir. Además del reconocimiento como seres sintientes, la normativa actual exige cosas prácticas como:
Identificación con microchip y cartilla sanitaria actualizada.
Vacunaciones y desparasitación al día.
Respeto de normas locales sobre uso de correa o bozal en lugares públicos.
Recoger los excrementos y garantizar la convivencia en espacios urbanos.
El incumplimiento puede generar responsabilidad civil o penal, especialmente si el animal causa daños por negligencia del propietario. Documentar visitas al veterinario, paseos y hábitos diarios ayuda a proteger tanto al animal como al propietario ante cualquier conflicto. Algunos ayuntamientos incluso han creado registros municipales de mascotas para garantizar el cumplimiento de estas obligaciones y fomentar la tenencia responsable.
Adopción responsable: más allá de regalar un animal
Introducir una mascota en un hogar es una decisión de largo plazo. Adoptar o comprar un animal implica asumir plena responsabilidad por su cuidado físico, emocional y legal. Por eso es importante considerar la adopción responsable, prefiriendo refugios o asociaciones que aseguren que el animal está sano y listo para una vida familiar estable.
Con frecuencia, durante la Navidad o en otras celebraciones, se piensa en regalar un animal. Sin embargo, muchos expertos recomiendan que —si se quiere hacer un regalo relacionado con una mascota— se ofrezca mejor un vale de adopción o un compromiso de acogida planificada, de modo que la familia que recibe el regalo tenga clara la responsabilidad que ello conlleva. Estas ideas no son solo para las fiestas: aplicar principios de adopción responsable durante todo el año ayuda a reducir el abandono y mejora la vida de miles de animales.
Consejos útiles si estás en un proceso de separación
Si te encuentras en un proceso de divorcio o ruptura y tienes mascotas, estos consejos prácticos pueden ayudarte:
Documenta la rutina de cuidados del animal: visitas al veterinario, paseos, hábitos diarios y quién se encarga de cada tarea.
Si es posible, intenta llegar a acuerdos amistosos con tu expareja sobre custodia y gastos, ya que los tribunales suelen respetarlos si no comprometen el bienestar del animal.
Consulta con un abogado especializado en derecho de familia para valorar la situación específica de tu caso.
Ten en cuenta las leyes autonómicas de protección animal que pueden existir en tu comunidad, ya que algunas añaden obligaciones o derechos adicionales.
Conclusión
Las mascotas han conquistado un lugar destacado tanto en los hogares como en el derecho español. Las leyes actuales reconocen su sensibilidad y valoran su bienestar en decisiones judiciales, como las relativas a custodia tras una separación. Además, se toman en serio las obligaciones del propietario y se contemplan situaciones novedosas, como la custodia compartida o la indemnización por la pérdida de contacto con la mascota.
Adoptar o cuidar de un animal requiere compromiso, planificación y responsabilidad, pero también recompensa a quienes comparten su vida con estos compañeros tan especiales. Proteger sus derechos y entender cómo funcionan las normas que los amparan te permitirá tomar decisiones más seguras y justas para toda tu familia —incluidos quienes no hablan con palabras, pero sí con afecto.
Si necesitas asesoramiento legal sobre custodia, protección o adopción de mascotas, nuestro equipo está listo para ayudarte. No dudes en contactarnos y hablar con nuestros especialistas para recibir orientación personalizada y garantizar el bienestar de tu mascota y tu familia.