La propuesta de reducción de la jornada laboral a 37,5 horas: implicaciones legales para trabajadores y empresarios

Hace poco, el Gobierno español dio un paso significativo hacia una reforma laboral que puede cambiar la forma en que muchos trabajamos: ha aprobado en Consejo de Ministros un anteproyecto de ley para reducir la jornada máxima ordinaria legal de 40 a 37,5 horas semanales (en cómputo anual), reforzar el registro de jornada y garantizar el derecho a la desconexión digital.

Aunque este texto todavía no es ley —aún debe tramitarse por el Parlamento—, tanto trabajadores como empresas deberían empezar a prepararse ante las posibles implicaciones. En Ramírez-M-Abogados analizamos qué implica este cambio, qué riesgos y oportunidades conlleva, y cómo actuar para estar listos.

Marco legal propuesto

Abogado leyendo documentos
  • El anteproyecto, aprobado por el Consejo de Ministros, establece una jornada máxima ordinaria de 37,5 horas semanales, en promedio en cómputo anual, sin recorte salarial.

  • La norma modificará el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores, que regula la duración máxima de la jornada laboral, para adaptarse a este nuevo límite.

  • Se introduce una obligación más exigente para el registro de la jornada: ha de ser digital (“objetivo, fiable, accesible e interoperable”), y los datos deben estar disponibles para la Inspección de Trabajo.

  • Se consagra un derecho irrenunciable a la desconexión digital: el anteproyecto reconoce que ningún trabajador podrá ser obligado a responder comunicaciones digitales fuera de su horario pactado.

  • También se revisan las sanciones: el incumplimiento del registro horario podría tener multas “por cada trabajador”, lo que aumenta la responsabilidad para las empresas.

  • El periodo de adaptación para los convenios colectivos se ha fijado: según el proyecto, las empresas tienen hasta el 31 de diciembre de 2025 para adecuarse a la nueva jornada máxima.

  • Además, los registros deben conservarse durante cuatro años, y estarán accesibles tanto para los trabajadores y sus representantes como para la Inspección.

Implicaciones para los trabajadores

Imagen 3

Beneficios potenciales:

  • Más tiempo libre y conciliación: La reducción de la jornada puede favorecer un mejor equilibrio entre vida laboral y personal, especialmente para quienes tienen responsabilidades familiares.

  • Derecho reforzado a descansar: Con la desconexión digital establecida como un derecho, los empleados podrán negarse a responder correos o llamadas fuera de horario sin temor a represalias.

  • Protección legal: El registro digital obliga a que las horas trabajadas queden registradas de forma objetiva, lo que puede evitar abusos y registrar con precisión horas extras y su compensación.

Riesgos o aspectos a tener en cuenta:

  • Tramitación legal aún incierta: Al tratarse de un anteproyecto, podría haber cambios durante su paso por el Parlamento (enmiendas, modificaciones).

  • Confusión en el cálculo: Al hablarse de “cómputo anual”, algunas semanas pueden superar las 37,5 h mientras otras sean más cortas, lo que podría generar dudas entre empleados sobre su jornada real.

  • Implementación de la desconexión: Para que se respete el derecho, será fundamental que exista un protocolo (política de empresa) claro con el que los trabajadores y la dirección estén alineados.

  • Garantías de cumplimiento: Si la empresa no respeta el registro o la desconexión, las sanciones pueden individualizarse, lo que da más poder a los trabajadores para reclamar.

Implicaciones para las empresas

Implicaciones para las empresas

Retos legales y operativos:

  • Inversión tecnológica: Las empresas deberán implantar sistemas digitales de registro de jornada que cumplan los requisitos de trazabilidad, interoperabilidad y autenticidad.

  • Formación interna: Será necesario capacitar tanto a mandos intermedios como a empleados sobre el uso del nuevo registro y las obligaciones legales.

  • Políticas de desconexión: Será clave definir y negociar protocolos claros sobre la desconexión digital, con reglas para comunicaciones fuera de horario y posibles excepciones justificadas (urgencias, causas concretas).

  • Negociación colectiva: Si en la empresa existe representación sindical o un comité de empresa, debe iniciarse un diálogo para adaptar el convenio a la nueva jornada antes del final de 2025.

  • Riesgo sancionador: Al aumentar la precisión del registro y el número de sanciones posibles (multas por cada trabajador), el no cumplimiento con los nuevos requisitos puede tener un coste elevado.

  • Gestión del cambio: La reducción de horas puede afectar a la organización del trabajo, la productividad y la planificación de turnos, especialmente para pymes.

Oportunidades estratégicas:

  • Atractivo como empleador: Una empresa que adopte estas medidas puede mejorar su marca empleadora, atraer talento y retener empleados gracias a un entorno más conciliador.

  • Mejora de bienestar: Promover la desconexión y un registro transparente puede reducir el burnout, mejorar la satisfacción y la motivación del equipo.

  • Ventaja competitiva: Adaptarse con antelación puede posicionar a la empresa como innovadora, proactiva y socialmente responsable.

Recomendaciones legales desde Ramírez-M-Abogados

Para estar preparados ante la posible aprobación de esta reforma, recomendamos a trabajadores y empresas:

  1. Evaluar el impacto actual

    • Para trabajadores: calcular si su jornada real se verá afectada y prever cómo negociar con la empresa cláusulas específicas si es necesario.

    • Para empresas: hacer un diagnóstico interno de las horas trabajadas, sistemas de control actuales y coste estimado para implementar un registro digital.

  2. Negociar con anticipación

    • Iniciar conversaciones con representantes sindicales para adaptar convenios.

    • Definir protocolos de desconexión digital acordados y razonables.

  3. Diseñar e implantar sistemas de control de tiempo

    • Seleccionar una solución tecnológica que cumpla con los requisitos legales (fiabilidad, accesibilidad, interoperabilidad).

    • Garantizar trazabilidad y transparencia: los registros deben poder ser accesibles para trabajadores, comités y la Inspección.

  4. Formar y sensibilizar

    • Capacitar a empleados y directivos sobre el significado del nuevo registro, el uso de la herramienta y el derecho a la desconexión.

    • Establecer una política interna clara que explique cómo se gestionarán las comunicaciones fuera de hora y cuáles serán las excepciones.

  5. Asesoramiento jurídico experto

    • Contar con un despacho laboralista para seguir la tramitación del proyecto de ley y anticipar cambios.

    • Preparar contratos, cláusulas o adendas si fuera necesario, para adaptarse a la futura normativa.

La propuesta de reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, junto con un registro digital más exigente y un derecho reforzado a la desconexión, representa una reforma con gran impacto potencial para trabajadores y empresas. No obstante, al tratarse aún de un anteproyecto, su contenido puede modificarse durante la tramitación parlamentaria.

En Ramírez-M-Abogados estamos listos para ayudar, tanto a personas como a compañías, a prepararse ante este cambio: analizando riesgos, negociando convenios, diseñando sistemas de cumplimiento y asesorando sobre las mejores estrategias para adaptarse de forma legal y eficiente.

Si quieres profundizar o pedir una consulta, no dudes en contactarnos.

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